CÓMO ORIENTARSE CON UN MAPA Y UNA BRÚJULA

Orientarse con un mapa y una brújula es cosa fácil, ya que sólo se trata de saber dónde nos encontramos en cada momento y adónde queremos dirigirnos.

Para averiguar la propia situación en un mapa, se han de estudiar atentamente los alrededores. ¿Hay en torno a nosotros colinas o picos, torrentes o ríos, construcciones, vías férreas, torres, etc? Se trata de escoger dos de estas características, las más notables e intentar localizarlas en el mapa, relacionándolas mutuamente.

Un mapa estará orientado de modo que el norte queda en la parte superior, hay que intentar situar en el mapa, las características anteriores, de forma que aparezcan situadas respecto a nosotros como en la realidad. Entonces a partir de las coordenadas geográficas del mapa, podremos determinar la dirección que tenemos delante, o la que deseamos seguir.

Para indicar la dirección, los mapas utilizan unidades angulares. La más usual es el grado, subdividido en minutos y segundos.

La brújula de mano es el instrumento más corriente utilizado y el más sencillo para determinar la dirección y medir ángulos.

Cualquier brújula magnética en buen estado de funcionamiento sirve para orientarse y leer mapas en lo esencial. La precisión del instrumento es requisito indispensable, pero exige ciertas precauciones por parte del que lo utiliza, especialmente se debe mantener la brújula lejos de todo objeto de hierro o acero